El operador global de telecomunicaciones catalán Fibracatha cambiado el diseño de sus tarjetas SIM para reducir el volumen de plástico en un 80%. En la nueva SIM 3.0, se reduce toda la tarjeta convencional (del tamaño de una tarjeta de crédito) que rodeaba el chip que introducimos en el teléfono móvil. Además, las nuevas SIM reducen la huella de carbono en el transporte, puesto que su peso es muy inferior a las convencionales. Sirven para todos los móviles y ya están preparadas para la llegada de 5G, se adaptarán de forma automática. El siguiente paso será adoptar el eSIM, que permitirá eliminar la tarjeta.
Con esta acción, la operadora se une a la lucha contra el e-waste, los residuos electrónicos, que crecen de forma exponencial. Durante 2019, el mundo generó 53,6 millones de toneladas de residuos de este tipo: móviles, chips, ordenadores, etc. Y la United Nations University calcula que en 2030 el volumen será de cerca de 75 millones de toneladas por año. El problema, además, es que un porcentaje muy pequeño, de solo el 17%, se llega a reciclar.