Estados Unidos ya cuenta con un nuevo gigante de la comunicación y el entretenimiento. Comcast, el hasta ahora número tres del sector, ha adquirido, gracias al apoyo financiero de Microsoft, el principal grupo de televisión por cable, AT&T Broadband.
La fusión, que dará paso a un grupo con 22,2 millones de abonados, ha sido valorada en 72.000 millones de dólares (80.337 millones de euros /13,3 billones de pesetas), la mayor del año en Estados Unidos.
Comcast, de la mano de Brian Roberts, presidente de la firma, ha ofrecido 47.000 millones de dólares (52.445 millones de euros / 8, 7 billones de pesetas) en nuevas acciones, asume 20.000 millones de dólares (22.359 millones de euros/3,7 billones de pesetas) de deudas de AT&T y agrega los 5.000 millones de dólares (5.590 millones de euros/930.098 millones de pesetas) en derechos accionariales que Microsoft tenía vinculados a la firma, ahora convertidos en acciones de pleno derecho de la nueva AT&T Comcast.
Con esta adquisición, Comcast compra también el 25,5 por ciento de participación de AT&T en Time Warner Entertainment (diversos sistemas de cable, el canal de televisión HBO y los estudios Warner), que AOL Time Warner lleva tiempo tratando de desvincular de AT&T.